“En 'Los asesinos del emperador’ hay equilibrio entre realidad y ficción”

El escritor Santiago Posteguillo en la redacción de EL PUEBLO de Albacete.
Santiago Posteguillo, autor de la exitosa trilogía dedicada a la mítica figura de Escipión el Africano, se adentra en Los asesinos del emperador con la trepidante vida del Imperio Romano durante el último tercio del siglo I d.C.
El autor visitó el pasado jueves la ciudad para presentar su libro.
EL PUEBLO: Después de la exitosa trilogía dedicada a la mítica figura de Escipión el Africano, ¿cómo ha empezado su andadura con 'Los asesinos del emperador’?
SANTIAGO POSTEGUILLO: Con muy buen pie. Es más, Escipión me ha permitido, entre otras cosas, realizar de nuevo otra trilogía, un proyecto que lo considero muy ambicioso. Por eso, con Los asesinos del emperador tengo la oportunidad de contar cómo Trajano llega a emperador y en los otros dos libros explicar sus primeros años de gobierno y su campaña para conquistar todo Oriente. Además, gracias a las publicaciones que comercialicé sobre la figura de Escipión el Africano, me he dado a conocer como novelista histórico.
E.P.: Detrás de una novela histórica hay un gran trabajo de investigación. ¿Cómo se ha preparado para escribir esta nueva trilogía?
S.P.: A la hora de ponerme a trabajar realizo una triple documentación: Fuentes primarias, secundarias y experimentales.
Las fuentes primarias son aquellas que nos han quedado de escritores o historiadores que vivieron en la época que quieres recrear. En el caso de Los asesinos del emperador, que se desarrolla en el último tercio de nuestra era, algunas referencias que constituyen esas fuentes primarias son Plinio el Viejo, Plinio el Joven o Flavio Josefo, entre otros muchos.
En cuanto a las fuentes secundarias, son aquellos historiadores del siglo XIX, XX y XXI que han investigado y escrito sobre esta época.
Después, algo que casi siempre se nos olvida, hay que resaltar las fuentes experimentales. Son los museos, los restos o yacimientos arqueológicos y los festivales de recreación histórica.
E.P.: ¿Por qué decidió centrar la novela en el personaje Marco Ulpio Trajano?
S.P.: Hay varias razones. Cuando te pones como escritor, ya no a hacer una novela de una persona en concreto, sino de realizar una trilogía, más vale que sea un personaje al que le tengas mucho cariño.
En cuanto a Trajano, dispone de varias cosas que me llaman mucho la atención. Es el primer emperador no romano, es hispano y probablemente, con estas características, sea el más poderoso en la historia, ya que Trajano gobernó desde el Golfo Pérsico hasta Escocia, además de que pasó como Optimus Princeps, es decir, un ejemplo de gobernador durante siglos. Esta condición la pudo conseguir porque lo adornaban muy buenas actitudes.
E.P.: De todas formas, Trajano no era un emperador perfecto...
S.P.: Quizás si que le envolvió un tema conflictivo hasta hace poco y que hubiera podido distanciar a muchos escritores o lectores, ya que era homosexual. En la novela surge este aspecto como desarrollo del personaje y como aspecto de su personalidad porque en aquella época era normal como lo es ahora gracias a Dios.
El defecto más importante de Trajano es que bebía mucho alcohol, pero nunca tomaba decisiones de gobierno borracho.
Además, tampoco era demasiado fiel a su mujer, pero también hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos los matrimonios era pactados. De todas formas, siempre la trató con respeto y nunca permitió que su vida íntima interfiriera con su vida privada. Tuvo una cualidad muy diferente a la de, por ejemplo, Adriano, que se enamoraría de Antinoo y empezaría a gastar el dinero público para construirle templos o nombrarlo hasta su sucesor.
En definitiva, de Trajano se puede decir que era honrado, contenido, honesto y no pedía a sus subordinados más de lo que él no podía hacer. Gracias a esto, se ganó el aprecio de sus seguidores.
E.P.: ¿Tendrá bastante material para las dos siguientes novelas sobre Trajano?
S.P.: Esta es la gran pregunta que me hago yo como escritor. Los asesinos del emperador está construida para explicar por qué llega Trajano a su lugar y para que el lector conozca más de cerca el mundo en el que vive el personaje. Podría empezar la historia como Trajano siendo emperador, pero ahora la gente va a querer más al personaje, ya que habrá vivido su vida, todo lo que padeció y aprendió.
Además, en cada novela también suelo recrear la vida diaria o ordinaria de Roma. Y en ese sentido, en Los asesinos del emperador me he centrado en la lucha de los gladiadores. En la segunda y tercera entrega profundizaré en otros aspectos de la ciudad italiana.
De todas formas, el miedo de no tener bastante material, lo tengo. Hasta que no la acabe...
E.P.: En 'Los asesinos del emperador’, ¿se basa mucho más en los acontecimientos reales o prefiere que predominen los elementos ficticios?
S.P.: En mis novelas, creo que hay un cierto equilibrio entre la realidad y la ficción. Los lectores me suelen decir que mis publicaciones son muy históricas, pero es por la forma que utilizo la ficción a la hora de dar profundidad a los personajes cuando hay vacios históricos en sus ámbitos privados.
E.P.: ¿Sus novelas están destinadas a un público en especial?
S.P.: Intento abarcar un abanico muy amplio, aunque desde un principio pensé que las novelas iban a llegar a las manos de un público muy concreto. Para mi sorpresa, me he dado cuenta en la firma de publicaciones o en otros eventos que tengo un publico objetivo muy diverso.
E.P.: ¿Le han propuesto llevar alguna de sus novelas a la pequeña o gran pantalla?
S.P.: Sí, me lo han ofrecido, pero quiero que si se hace algo se realice bien. De momento, todo está en negociaciones.













