La Guardia Civil libera a 72 personas y desarticula una organización internacional dedicada a la explotación laboral

El subdelegado del Gobierno en Albacete ha explciado los detalles de la Operación Benisol.
La Guardia Civil, en colaboración con la Policía de Rumanía,ha desarticulado una importante organización internacional dedicada ala explotación laboral en distintos puntos del país, que actuaba en la provincia de Albacete. El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Villarrobledo ha desarrollado esta operación denominada Benisol, por la que se ha liberado a 72 personas que estaban hacinadas en varios pisos. De este modo, se ha detenido a 14 integrantes de dicha organización, todos de nacionalidad rumana, e imputando a otros 3 en el país de origen, por retener contra su voluntad a sus víctimas y obligarlas a trabajar y vivir en pésimas condiciones.
Las investigaciones se iniciaron en agosto de 2011, cuando un familiar de una de las víctimas alertaba a la Guardia Civil de Benidorm (Alicante), de la situación que se vivía en una vivienda de La Roda, donde se encontraba retenida un familiar contra su voluntad, siendo explotada laboralmente por un grupo de personas de nacionalidad rumana.
La victima avisó de su retención mediante un teléfono móvil
El subdelegado del Gobierno en Albacete, Federico Pozuelo, ha explicado los detalles de esta operación. Pozuelo aseguraba que "el denunciante comunicaba que dicha información la había recibido directamente de la víctima tras hacerse con un teléfono móvil aprovechando un descuido de sus captores".
De las gestiones practicadas por la Guardia Civil se localizó a la persona que estaba siendo retenida en contra de su voluntad. "Tras tomarle manifestación se pudo localizar en diferentes puntos del territorio nacional y en Rumania a más víctimas que estaban siendo explotadas laboralmente y retenidas en contra de su voluntad, todas ellas de nacionalidad rumana", explica Pozuelo.
Los agentes mediante una Comisión Rogatoria Internacional y apoyados por la DIICOT (Fiscalía Especial contra la Delincuencia Organizada y el Terrorismo en Rumania), se trasladaron a las localidades rumanas de Bucarest, Brasov, Craiova y Ploiest (Rumania), donde conjuntamente con la Policía de Rumania se pudo identificar a los integrantes de la organización criminal en ese país.
Prometían un trabajo en España
Posteriormente, la Guardia Civil puso de manifiesto que los integrantes de la organización captaban a sus víctimas en Rumania, mediante anuncios en prensa, buzoneo o boca a boca, con la promesa de un trabajo en España altamente remunerado y sin especialización, todo ello formalizado en un contrato firmado en presencia de un abogado para dar más apariencia de legalidad. Además prometían alojamiento, manutención, traslados y documentación en España sin cargo alguno.
Cuando la organización captaba a un determinado número de víctimas, formaba grupos para trasladarlas a España en autobús o microbus, siempre acompañados por miembros de la organización, donde posteriormente eran entregadas a los encargados en España para custodiarlas y llevarlas a los lugares de trabajo.
A continuación, la red exigía a las víctimas los gastos ocasionados por los traslados, manutención, alojamiento y obtención de documentación en nuestro país, consiguiendo de esta forma que adquirieran una deuda con los miembros de la organización que tenían que saldar con el trabajo diario.
En algunos casos, la organización exigía a las víctimas 600 euros por la inscripción en España, en el registro de ciudadanos de la Unión Europea.
Pésimas condiciones de habitabilidad y salubridad
Una vez en España, las víctimas eran alojados en viviendas alquiladas por la organización criminal, en pésimas condiciones de salubridad, llegando a albergar en un mismo domicilio 30 personas en una vivienda de unos 80metros cuadrados, "hasta el punto de que en una de las viviendas, la bañera era utilizada como cama". Las víctimas soportaban jornadas laborales en campañas agrícolas de sol a sol y siempre bajo amenazas y agresiones por parte de los miembros que se encargaban de su vigilancia.
Por tal motivo, la Guardia Civil procedió a la detención de M.D. de 48 años de edad, vecino La Gineta (Albacete); A.N. de 33 años, vecino de La Roda (Albacete); G.O. de 45 años, I.O. de 39 años, S.O. de 36 años, F.O. de 36 años, M.O. de 41 años y M.G. de 41 años, todos los anteriores vecinos de Villarreal (Castellón); M.T. de 41 años, A.B.D. de 27 años, N.I. de 30 años, R.D. de 24 años, C.N. de 29 años y P.G.D. de 36 años, estos seis últimos vecinos de Nules (Castellón), y a la imputación de V.U. de 65 años de edad; D.M. de 54 años y C.E.S. de 50, todos ellos residentes en Rumania.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Villarrobledo (Albacete). Las diligencias instruidas han sido remitidas al titular del Juzgado de Instrucción UNICO de la localidad albacetense de La Roda.
- #verguenza (15/03/2013 03:04)
q verguenza q solo den las iniciales de sus nombres ellos tienen derechos pero las victimas no,y tempoco tenemos derecho a saber si los tenemos de vecinos q verguenza de ley













